| Posted at 06:25 AM on August 26, 2009 |
LEY DE VIBRACIÓN

Amable lector, la Ley de Vibración dice que nada descansa, nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra. En realidad todo está en movimiento y esto ya lo ha comprobado la ciencia moderna. Las diferencias que hay entre las diversas manifestaciones de la materia, de la energía, de la mente y aún del mismo espíritu, resultan de los varios estados vibratorios. Desde el Todo, que es espíritu puro, bajando hasta la forma más grosera de materia, todo está en vibración. Cuanto más alta es la vibración, más alta es su posición en la escala vibratoria.
La vibración del Espíritu es tan intensa que parece estar en reposo, igual que una rueda moviéndose rápidamente parece inmóvil. En el otro extremo de la escala, hay formas groseras de materia cuyas vibraciones son tan bajas que parecen estar en reposo. Entre estos dos polos hay millones de grados de frecuencia vibratoria. Desde el electrón, el átomo y la molécula, hasta los mundos y universos, todo se halla en movimiento vibratorio. La vibración también existe en los planos mental y espiritual. La comprensión de esta ley nos permite controlar nuestras propias vibraciones mentales, así como las de los demás.
La ciencia ha comprobado que la materia y la energía no son sino modos de movimiento vibratorio, y algunos científicos sostienen que los fenómenos de la mente son igualmente formas de vibración. Todas las partículas están en movimiento circular, desde el corpúsculo hasta los soles. Los planetas revolucionan alrededor de soles, y muchos de ellos giran sobre sus ejes. Los soles se mueven alrededor de mayores puntos centrales, y así sucesivamente. Las moléculas, los átomos y las partículas subatómicas están en un estado de vibración y movimiento. Lo mismo ocurre con las diversas formas de energía. La ciencia enseña que luz, calor, magnetismo y electricidad no son sino formas de vibración relacionadas con el éter. La ciencia todavía no ha explicado la naturaleza de la cohesión, tampoco la afinidad química ni la gravitación. El éter universal postulado por la ciencia sin que su naturaleza sea entendida claramente, no es sino una manifestación superior de la materia. La Metafísica sabe que esta sustancia etérea compenetra el espacio universal, sirviendo como un medio vibratorio de transmisión de ondas de energía, tales como calor, luz, electricidad, magnetismo, etc.
Los científicos, para ilustrar los efectos del aumento de vibración suponen una rueda girando lentamente, la cual podemos ver con facilidad y no produce sonido. Si aumentamos la velocidad empezamos a oír una nota muy baja y grave. Conforme la frecuencia se incrementa la nota se eleva y así sucesivamente aparecen todas las notas de la escala musical. Cuando los movimientos alcanzan una cierta frecuencia, se alcanza la nota final perceptible a los oídos humanos, Si la velocidad aumenta aún, sigue el silencio, no se oye ningún sonido, pues la frecuencia de movimiento es tan alta que el oído no puede registrar las vibraciones. Entonces viene la percepción de grados de calor en aumento. Después, el ojo capta un vislumbre de que el objeto se está volviendo de un color rojizo apagado oscuro. Conforme se incrementa la velocidad, el rojo se vuelve más brillante, luego se convertirá en anaranjado, el anaranjado en amarillo, después seguirán sucesivamente matices verdes, azules y añil, y finalmente aparecerá el matiz violeta. Si la velocidad se aumenta aún más, entonces desaparece todo color, porque el ojo humano ya no puede registrarlos, pero el objeto empieza a irradiar los rayos que se usan en fotografía, después comienzan a manifestarse los rayos x, y más tarde la electricidad y otras ondas magnéticas. Cuando el objeto alcanza una frecuencia de vibración aún mayor sus moléculas se desintegran en los átomos originales, luego los átomos son separados en las partículas subatómicas. Finalmente, incluso estas partículas desaparecen y puede decirse que el objeto está compuesto de sustancia etérea. Si las vibraciones aumentaran el objeto manifestaría las diversas etapas mentales, y después continuando hacia el espíritu, hasta ser por último reabsorbido por el Todo que es Espíritu Absoluto.
La Metafísica afirma que todo pensamiento, sentimiento o emoción están acompañados por vibraciones, las cuales afectan a las personas que nos rodean. Éste es el principio en que se basa la telepatía, la influencia mental y otras formas de poder de la mente sobre otra mente. Todo pensamiento, emoción o estado mental tiene su grado y modo de vibración correspondiente. Y solo por un esfuerzo de la voluntad de la persona o de otras personas, estos estados mentales pueden ser reproducidos, al igual que un tono musical puede ser reproducido haciendo vibrar un instrumento a una cierta frecuencia.
Recordemos que nos convertimos en lo que pensamos, en lo que sentimos y en lo que hablamos. La humanidad piensa por pensar, siente por sentir y habla por hablar. Si alguien piensa o siente que es pobre, definitivamente es pobre. Si alguien piensa o piensa que está enfermo, en esa condición se encuentra. Si alguien teme que suceda algo que no desea, ya está atrayendo ese algo, porque atraemos lo que tememos. Si conocemos la Ley de Vibración podemos polarizar nuestros pensamientos y sentimientos, consiguiendo así un dominio perfecto sobre nuestros estados mentales. Pero el primer paso es despertar conciencia. Una persona tiene conciencia dormida cuando su atención la dirige solo a las cosas externas y vive por vivir. Cuando llevamos la atención hacia dentro de sí mismo y vemos nuestros estados mentales y sentimentales empezamos a conocernos para poder cambiar y perfeccionarnos.
Para cambiar vuestro estado mental, cambiad vuestra vibración, dijo un Maestro. Este poder, desde luego, sólo puede adquirirse por práctica de la transmutación mental. La práctica nos lleva a la maestría. En la Ley de Vibración descansan los maravillosos fenómenos que aparentemente rompen con las leyes de la Naturaleza. La mente puede ser transmutada de estado a estado, de grado a grado, de condición a condición, de polo a polo, de vibración a vibración. Transmutar significa cambiar de una naturaleza, forma o sustancia a otra. Transmutación mental significa el arte de cambiar y transformar estados mentales en otros. La transmutación, la alquimia o la química mental es muy importante en sus efectos. Debemos saber que todo es mente, el universo es mental y existe en la mente del Todo. Si el universo es mental en su naturaleza, entonces la transmutación mental debe ser el arte de cambiar las condiciones del universo, por consiguiente, la transmutación mental es realmente la magia de la que los antiguos escritores hablaban, y sobre la que dieron tan pocas instrucciones prácticas.
Las afirmaciones y los decretos son algunas técnicas de la transmutación mental, así como la visualización de la Llama Violeta, la llama de la transmutación. Cualquier persona que posea conciencia despierta puede cambiar sus vibraciones mentales.
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