| Posted at 02:20 PM on April 15, 2009 |
LA LLAMA VIOLETA
(Segunda de 2 partes)
Amable lector, los cuerpos físico, vital, astral y mental del ser humano, están en tal estado caótico que necesitamos purificarlos con la Llama Violeta. Además de mantenernos envueltos en la Llama Violeta, debemos invocar también al Tubo de Luz Blanco de Protección, al cual cerramos con la siguiente invocación: “Amada Presencia de Dios Yo Soy en mí, cierra mi manto de luz blanca incandescente que me hace invisible e invencible para toda creación humana y para todo espíritu encarnado o desencarnado que no venga por bien. Gracias.” Inmediatamente el tubo de luz que nos rodea se cierra cubriéndonos y nada menor que la Luz puede acercarse a nosotros, pues el tubo protector desvía todas las impurezas y peligros dirigidos contra nosotros y transmuta el karma no transmutado de la persona.
El empleo consciente de la Llama Violeta Consumidora es imperativo, es el único medio con que contamos para disolver, consumir y transmutar en sus causas y efectos toda acumulación de energía negativa. Es el único medio por el cual podemos liberarnos de la rueda de las reencarnaciones. Todos hemos tenido en ciertos momentos, sentimientos indeseables, hemos pronunciado palabras negativas y hemos emitido pensamientos impuros, lo cual significa más energía discordante vibrando alrededor nuestro y dentro de nuestra aura.
Nuestra Poderosa Presencia Yo Soy es la que enfoca, proyecta y mantiene a la Llama Violeta Consumidora, porque ella es la Llama de Dios, hecha de puro Amor Divino que se traduce en Perdón y Misericordia. Todo el que desea usar la Llama Violeta, primero debe invocar a su Divina Presencia Yo Soy a la acción a fin de que la produzca y luego debe visualizarla esperando su manifestación ante nuestro campo visual. Podemos verla con los ojos cerrados, pero puede que algún día por medio de la concentración, el amor y la pureza, la podamos visualizar ardiendo bellamente delante de nuestros ojos abiertos. Pero en cualquiera de los casos ella trabajará para nosotros de igual modo.
Una forma de trabajar con la Llama Violeta es concentrarse primero en la Llama Triple que arde en nuestro corazón, luego visualizar la Llama Azul saliendo del lado izquierdo de nuestro pecho e imaginar que corre a lo largo del brazo hasta el suelo, luego dejarla caer como un manto a lo largo del brazo izquierdo, hasta las plantas de los pies y allí lo anclamos. En seguida hacemos los mismo sacando de la parte derecha del pecho la Llama Rosa del Amor dejándola caer a lo largo del brazo como un manto a lo largo del cuerpo, llevándola hasta las plantas de los pies para encontrarse con la Llama Azul. Al fusionarse ambas producen una bellísima, transparente y luminosa Llama Violeta, compuesta por la fe iluminada del Arcángel Miguel y la potencia de la Llama Azul más el Amor Divino contenido en la Llama Rosa. Entonces dividimos la Llama violeta en dos y empezamos mentalmente a hacer un trenzado con ella alrededor de nuestro cuerpo hasta que llegue a la garganta. Así construimos un poderoso pilar de Llama Violeta quedando nosotros virtualmente encerrados dentro de él. De esta manera puede el individuo purificarse y hacer que la energía, la luz y la perfección puras de nuestra Poderosa Presencia Yo Soy fluya a través de nosotros en toda su plenitud.
La humanidad no tiene la más mínima idea de lo que ha creado con sus pensamientos, sentimientos y palabras en su vida actual, aún pasando por alto las encarnaciones anteriores, no obstante que esa energía malgastada era pura y perfecta en un principio y que nos fue dada para que expandiéramos pureza y perfección en todo el planeta. Desafortunadamente, con los pensamientos, sentimientos y palabras discordantes hemos creado y dado vida a formas mentales negativas que han sido proyectadas a la atmósfera que nos rodea. La mayoría de estas formas mentales son desagradables para describirlas con palabras. No existe ser humano que no haya hecho esto en cierta medida en sus vidas pasadas igual que en la presente. Todos alguna vez hemos sentido inarmonía y la hemos difundido en pensamiento, sentimiento y palabras. No obstante la Ley es la Ley. Todo ser viviente constantemente está usando la energía y sustancia divina, ya esté dormido o despierto. Todos crean vibraciones y formas a cada instante por medio de su conciencia individual. La ley funciona tanto para el individuo ignorante como para el inteligente e ilustrado y nadie escapa jamás a sus efectos.
Solo mediante un esfuerzo consciente que el individuo haga para aplicar la Llama Violeta, es como puede consumir todas sus creaciones pasadas y presentes. Su deber es purificar su mente y sus sentimientos, su cuerpo y su mundo, para no tener que enfrentarse nunca con sus creaciones negativas. La Ley es que cada individuo debe purificar por sí mismo sus creaciones negativas mediante la aplicación y uso de la Llama Violeta Transmutadora. Nadie puede hacerlo por él. Así como ha creado sus imperfecciones y limitaciones, asimismo tiene que destruirlas purificando esa energía mal usada, hasta que la perfección se manifieste en todo su ser y mundo, solo entonces quedará libre.
Cuando alguien hace uso conscientemente de la Llama Violeta Consumidora, purifica la sustancia y la energía de todos sus cuerpos inferiores: mental, emocional, vital y físico: aquieta los remolinos de la acción vibratoria del cuerpo emocional, disuelve las impurezas de la carne, consume los moldes erróneos de su cuerpo mental y borra todo lo negativo grabado en su cuerpo vital o etérico. De esta manera se establecen hábitos de pensar, sentir y hablar constructivos. La Llama Violeta Consumidora es una actividad vivificadora, transformadora y elevadora del Amor Divino puro, que emana del corazón del Creador en el Gran Sol Central que es la Poderosa Presencia Yo Soy en el infinito.
Así como el calor derrite la cera hasta que cae por su propio peso a medida que el fuego se intensifica, inflamándose la cera y quedando consumida, así la Llama Violeta Consumidora derrite la sustancia impura de los cuerpos físico, vital, emocional o astral y mental del individuo que la visualiza, circulando por él y por su aura, envolviéndolo hasta una distancia de un metro en todas direcciones. Lo que en realidad ocurre al aplicar la Llama Violeta es que la acción vibratoria de la sustancia en los cuatro cuerpos se acelera hasta un grado en que no puede existir discordancia ni imperfección alguna, porque tales condiciones solo pueden existir en los grados de vibración más bajos dentro de la materia. Con la aplicación de la Llama Violeta Consumidora nos ejercitamos en el uso del poder de los Maestros Ascendidos para poner en orden divino todo nuestro mundo, nuestra mente y nuestro ser.
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