| Posted at 08:00 AM on May 15, 2009 |
LA MENTE SUPREMA
Amable lector, cuando nos ponemos a observar el macrocosmos o el microcosmos no podemos pensar que es obra del acaso. Así como el mundo artificial es creación de la mente humana, debemos saber que tanto el macrocosmos como el microcosmos es creación de la Mente Suprema.
La Ley del Mentalismo revela que “El Todo es Mente”. El Todo, el Absoluto, Dios, la Mente Suprema es el principio y el fin, todo lo que existe es producto de la Mente Divina, la Mente Suprema. Se ha dicho siempre que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, pero no físicamente, sino en espíritu. El ser humano es creación de la Inteligencia Mental única que ha creado todo cuanto existe, por lo tanto, la mente del ser humano es creadora. Todo lo que ha sido creado por el hombre existió previamente en su mente, pero antes ya existía en la Mente Universal. Si buscamos el origen de las cosas concluiremos que todo lo que existe es mental cuyo causa es la Mente Suprema. Dado que “el Todo es mente”, los pensamientos materializan, por ello es muy importante tener el dominio de nuestra mente. La mente tiene poder creador. Vivimos en un Universo mental producto de la Mente Divina. Donde pones tu atención en eso te conviertes. Allí donde está tu atención estás tú. Si ponemos la atención en nuestra Mágica Presencia Yo Soy, se expresa en nuestra vida. Cuando estamos en paz se abre la puerta para recibir todo lo que sea necesario de Ella.
La Mente Suprema Infinita es el Poder y la Sabiduría Suprema que gobierna el Universo. La Mente Suprema es inconmensurable y penetra el espacio infinito. La Sabiduría Suprema, Poder o Inteligencia está en todas las cosas que existen desde el átomo hasta los planetas, soles y galaxias. La Sabiduría Suprema no puede ser comprendida por la mente humana, hasta que despierta su Chispa Divina que es una partícula de la Mente Suprema, entonces empieza a recibir el Pensamiento Supremo y su Sabiduría que le permite alcanzar la felicidad suprema. El Poder Supremo nos tiene a su cuidado, tal como tiene los soles y los sistemas infinitos de los mundos en el espacio. En la medida en que aceptamos la Sabiduría inagotable de la Mente Suprema la atraemos hacia nosotros y la hacemos nuestra, de esta forma vamos creciendo en la comprensión de sí mismos, del Universo y del Creador. Esto nos permite desarrollarnos y alcanzar cada día un estado superior de ser y desarrollar nuestras facultades que ahora no reconocemos como parte de nosotros. Como seres humanos somos grandiosos porque llevamos en el corazón la Chispa Divina, Dios, Yo Soy, que debemos expandir y que es una partícula del Todo Supremo que no tiene fin. El hombre debe comprender que la felicidad suprema depende de su unión con la Mente Suprema. Todas las cosas son parte del Espíritu Infinito de Dios, la Mente Suprema, todas las cosas tienen a Dios en ellas, y cuando las reconocemos como parte de Dios trabajan para nuestro bien. La experiencia de toda corriente de vida en evolución es una fase de la experiencia de la Mente Suprema, de Dios. El Plan Divino preexiste desde toda la Eternidad en la Mente Divina, en la Mente Suprema.
La ilimitada extensión del espacio no es más que la inmensurable amplitud de la Mente Universal. La mente es espíritu, conciencia. Todo es conciencia. Las cosas materiales son en última instancia estados de conciencia. La naturaleza del hombre no reside en el cuerpo físico, sino en su Ser, su Espíritu, Yo Soy. Los pensamientos son cosas, las cosas físicas son cristalizaciones de la energía mental. Dios es energía mental, Dios es la Conciencia del Universo. Los átomos tridimensionales y demás subespecies corpusculares intangibles que conforman la materia etérica y astral de otras dimensiones, son complejas combinaciones del fotón. La materia es una manifestación de la Energía Divina inmaterial. La materia no vive pero toda materia contiene vida. Toda la Creación es un Pensamiento Divino de la Mente Divina, Perfecta e Infinita de Dios. El espíritu es la verdad inmortal, real y eterna. La materia es lo irreal y temporal. La materia desde el punto de vista material es real, pero desde el punto de vista espiritual es irreal, es ilusión, es solamente una forma de manifestación de la energía inmaterial.
Todos los grandes iluminados han revelado la verdad de que tras la dualidad se halla la Unidad, el Todo, la Mente Suprema. La Luz y las Tinieblas, el yin y el yang, lo femenino y lo masculino, son parte de una misma Unidad, del Dios que es Uno y Trino. Cuando trascendemos la dualidad encontramos lo Divino. Tras los opuestos está Dios, la Mente Suprema. Nuestro trabajo en la Era de Acuario es conciliar los opuestos. En la Mente Divina todos somos bellos, hermosos, divinos. Hay que unir nuestra mente a la Mente Divina para que el mundo que contemplemos sea hermoso. Contemplemos la belleza y el universo será bello, contemplemos el Amor, vivamos el Amor y el mundo cambiará, pues nuestra visión de un mundo en paz renovará el mundo. Pero la paz sólo es posible conciliando los opuestos, cuando los opuestos se unifican hay un cambio de conciencia en nosotros, cuando nuestra conciencia despierta la Creación evoluciona. Somos instrumentos del Plan Divino, este es el papel que jugamos en la Creación. Si estamos en el camino de retorno es porque ya conocimos la caída, ahora debemos cuidarnos de no volver a caer. Hay que poner nuestra atención en el amor y no en el miedo y salvaremos al mundo de la ignorancia y la oscuridad. Nuestra misión es el propósito de Dios, la Mente Suprema: conciliar, unificar, armonizar, equilibrar, despertar nuestra conciencia a una verdad eterna de que más allá de toda dualidad, que más allá de toda división, todos somos uno en la mente del Absoluto, pues todo parte del Absoluto y a El volverá irremediablemente. Este es el principio y el fin de todo Conocimiento Superior.
Hay un solo Poder, un solo Dios, una sola Mente y desde esa Mente Suprema se proyectan pensamientos generadores de vida y sabiduría. En realidad somos un pensamiento proyectado desde la Mente sabia de Dios. Desde el plano espiritual-mental se manifiestan todas las causas primordiales y sus efectos son la sabiduría, la paz y el amor. En la Mente Infinita de Dios se genera la sustancia que da existencia a los campos mentales, emocionales y físicos. Nadie está desconectado en el Gran Cosmos Universal, por lo tanto las mentes de los seres humanos están conectadas y cada mente humana está conectada a la mente Divina, a la Mente Suprema, a Dios. La Mente Infinita de Dios proyecta los pensamientos divinos al campo mental del Yo Soy individual, quien al mismo tiempo proyecta el pensamiento como un rayo de vida primordial a la mente humana. El cerebro decodifica la información recibida clasificándola, evaluándola y archivándola. Los pensamientos que decodifica el cerebro humano para adaptarlos al mundo de las formas, nada tienen que ver con el cerebro. Este simplemente recibe, analiza, archiva y proyecta, desde las redes neuronales al complejo nervioso, la información necesaria para que los músculos de los órganos físicos, puedan mover el cuerpo y efectuar todas las funciones necesarias para que el verdadero Ser, Yo Soy pueda aprender lo necesario del mundo de las formas. La Poderosa Presencia Yo Soy en su campo mental recibe y proyecta constantemente energía mental que es irradiada al cerebro físico. En el mundo tridimensional, el hombre con su libre albedrío, elige la forma que más le interesa para cualificar la divina sustancia mental recibida. Por lo tanto, todos los pensamientos provienen de la misma y única fuente, la Mente Infinita de Dios, la Mente Suprema. Si el hombre tiene conciencia usará esta poderosa energía mental para proyectar en su mundo y el que le rodea, pensamientos de luz, paz y amor, ya que esta poderosa energía plasma en el mundo físico la precipitación deseada. Desde la Mente Sabia de Dios recibimos la luz necesaria para que nuestra esencia Yo Soy se nutra de los pensamientos divinos que genera nuestro campo individual mental. Este es nuestro verdadero Ser hecho a la imagen y semejanza infinita de nuestro Padre Madre Amor. Compartimos la Mente Divina y sabia de Dios. La Mente Infinita de Dios es la generadora de la única y total sabiduría y la proyección de todas las causas y efectos.
En la antigua Grecia el hombre se concebía como la máxima de las creaciones. Anaxágoras pensaba que el universo era regido por una Mente Suprema que impuso el orden al caos de la naturaleza y que el hombre por el pensamiento, de manera semejante, podría imponer el orden en los asuntos humanos. Nuestra mente es una partícula de la Mente Divina que sustenta los universos infinitos, por lo que estamos conectados a ella que está en todas partes al mismo tiempo.
La enfermedad, el dolor, el pecado, la materia y la muerte son producto de la mente humana, son ilusión. Dios es la Mente Divina, la Mente Suprema, la fuente y la substancia del verdadero Ser del hombre. La mente es espíritu, el espíritu es causa, el hombre y el universo son efectos. La materia es sólo una manifestación de la substancia. La liberación del hombre viene cuando comprendemos que sólo lo espiritual es real, lo verdadero. Mente, Espíritu, Alma, Principio, Vida, Verdad, Amor son sinónimos de Dios, y el hombre es manifestación de todo eso. La liberación viene cuando el hombre reclama su real identidad. El hombre fue y es la idea de Dios, la concepción de la Mente Eterna. El hombre estaba eternamente en la Mente, pero la Mente no estaba en el hombre. Todo es mente, la materia no es sino una ilusión. La muerte no es sino una ilusión, no hay muerte. Lo único que es real es la Mente Divina, y el hombre es la más elevada expresión de la Mente Divina, la Mente Suprema. El Espíritu es eterno y real, la materia, como una ilusión irreal, está sujeta al decaimiento y a la disolución. El hombre, como la idea y la imagen de Dios, es inmortal, perfecto. La elevación espiritual se da cuando comprendemos la ilusión de la mente humana.
Dios es mente y nosotros somos parte de la creación de la Mente de Dios. La Mente Suprema primero imaginó su creación y luego dio paso a todo lo existente, a todo lo creado espiritual y físicamente. Todo fue creado inicialmente en forma espiritual-mental, luego dichas creaciones evolucionaron pasando por diversas etapas, entremezclándose entre si, con el objetivo de crear diferentes líneas de evolución, algunas de las cuales se materializaron en el planeta físico. No olvidemos que lo que es arriba es abajo, es decir, lo que se produce en la Mente de Dios también se produce en nuestra mente que en realidad es una partícula de la Mente Divina Suprema. Es necesario desarrollar nuestra Mente Divina para conectarnos con la Mente Suprema, pues es el único camino para entrar al Reino de los Cielos, y que Dios, Yo Soy la Mágica Presencia pueda morar en nosotros. El dominio de nuestra mente nos llevará a desarrollar las facultades de nuestra Mente Divina, y de esta forma lograremos un conocimiento perfecto de nuestro Yo Soy, la Mágica Presencia.
La Meditación y los Decretos son importantes para unirnos con la Mente Suprema. La mente humana es divinal y es nuestro vínculo con la Mente Divina, la Mente Suprema. Los Decretos y Afirmaciones son los más elevados medios que nos conectan con la Mente de Dios. Meditando en la verdad Yo Soy, reclamamos lo que por herencia divina es nuestro: sabiduría, salud, amor, abundancia, opulencia, prosperidad y todo lo bueno.
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